divendres, 2 de juliol de 2010

¿Y qué pasa con Helsinki?

Esa ciudad que fue nuestra por unas horas, a la que prometimos volver tarde o temprano, que nos ilusionó. Tú y yo, o al revés, los dos. Una ilusión que te quedaste y que volverás a compartir, pero yo me quedaré aquí. ¿Y qué más da si es Helsinki, Berlín o Pekín?