dijous, 30 de setembre de 2010

ADRIÁTICO - Día 6

Zadar-Pula (344 km)



La sospecha de la noche anterior se hizo realidad y algunos nos levantamos peor de lo que nos acostamos, sin haber podido pegar ojo y con la sensación de haber sido atropellados por un camión. Fuimos a desayunar al hotel con una mañana preciosa, y decidimos quedarnos un ratito en la playa, aunque por la transparencia y la calma más parecía una piscina. La mañana se fue nublando, y algunos aprovecharon para echar una siestecilla en la tumbona y otros para ir despejándonos.

Movimos la sentada playera para ir a Zadar ciudad, a comer y a echar un vistazo. Prometía mucho, y a mí me recordó a primera vista a Saint-Malo, siendo una peninsulita amurallada. Pero al pasar las murallas descubrimos que quitando de algunas calles, lo mejor que tenían eran los escaparates de las heladerías. Mucho resto romano pero poca puesta en valor... una lástima. Y el órgano del mar, el malecón creaba música con el oleaje. Y una placa fotovoltaica gigante captaba energía que por la noche, dicen, se transformaba en una pantalla de luz... No llegamos a verlo porque tocaba ya la escisión del grupo en los que podían disfrutar de más vacaciones y del sur de Croacia, y los que no. Yo estaba en el segundo grupo, así que nos marchamos de vuelta al norte, hacia Pula, en la península de Istria.

"Señorita de los canguros imprevisibles", lo siento pero se acaban las crónicas que te incumben ;) jaja

Y nada, cogimos el coche y carretera... la pena fue que la zona de carretera panorámica ya lo hicimos de noche :( Y nos perdimos un poco por Pula porque Marta no sabía muy bien dónde estaba el albergue... Al final, con un plano que conseguimos en un hotel, llegamos. Dejamos los trastos en la habitación que compartíamos con una señora australiana y nos fuimos a cenar algo y a descubrir Pula, mucho más agradable que Zadar. Un anfiteatro romano junto al mar, templos y arcos diseminados por la ciudad, ambiente mediterráneo de noche de sábado, calles llenas de vida... y nosotros derrotados. Así que nos volvimos al albergue y nos pasamos una noche de exaltación de la amistad a la orilla del mar a faire des ricochets (no sur le canal St.Martin sino sobre el Adriático) y divisando la tormenta que se avecinaba.

dimecres, 29 de setembre de 2010

dimarts, 28 de setembre de 2010

ADRIÁTICO - Día 5

Plitvice-Zadar (134 km)

Tras la ducha matinal con la cabeza en las nubes, nos fuimos hacia el parque nacional de los Lagos de Plitvice en compañía de un millón de croatas y dos millones más de turistas foráneos.
Aparcamos en un bosque laberíntico en el que había tantos árboles como coches: el parking 2. Y entre nuestro Clío y nuestro Punto, aparcó otro coche con matrícula croata. Casualidades de la vida, casualidades del mundo, conexión telepática familiar, el caso es que al bajar de los tres coches… ¡sorpresa! El del coche del medio era el hermano de la “señorita de los canguros imprevisibles”… (Se entiende ahora lo de imprevisible, ¿no?)
Gracias a este encuentro pudimos desayunar mientras ellos nos hacían la cola para comprarnos las entradas. Y después, un paseíto hasta llegar al bus que nos llevaría a la parte alta de los lagos. Y al bajar… ¡la masa! ¿Habéis sentido alguna vez la aglomeración de salir de la plaça de l´Ajuntament un día de mascletà? Pues imaginad lo mismo pero por unas pasarelas de madera en plena naturaleza. En cuanto pudimos, dimos esquinazo a la multitud, pero con la cantidad de gente que había era inevitable ir acompañado. Y a mitad camino, nos separamos. Unos fueron a los lagos inferiores y otros nos quedamos paseando y retozando por zonas más tranquilas.
Realmente el lugar era precioso, mucho verde, muchos lagos, muchas cascadas… La única pega era la gran cantidad de gente que no nos permitió disfrutar del lugar como se merecía.
Y de ahí nos fuimos hacia Ražanac, en la zona de Zadar, al último punto de continente antes de saltar a la isla de Pag, donde teníamos el hotel. Nos esperaba el Vila 4M: un hotelito de playa, con sus habitaciones privadas, con su baño privado y su terraza privada mirando al mar; ya habíamos tenido noticia de que teníamos un problema con la reserva y no había sitio para todos, pero que nos buscaban una alternativa. Y sí, la encontraron: un zulo en un garaje en el que dormiríamos cuatro de los seis, entre una cama de matrimonio y un mini sofá-cama. Cambio demoledor. Pero bueno, disfrutamos de un atardecer precioso en el mar yendo del zulo al comedor del hotel donde cenamos, y nos quedamos en el bar bebiendo cervezas y gin-tonics y jugando a las películas mientras se nos unía un señor del lugar que se decía amigo de Francisco Franco y que también quería jugar. Y beber.
Y aún acabamos en la playa, con el agua como escenario y alguna estrella fugaz despistada. Haciendo tiempo para pasar el menos en el zulo, por si no podíamos dormir.

dilluns, 27 de setembre de 2010

Concentración por el Cierre de los CIE´s


Desde la plataforma por el Cierre de los CIE´s:

Assumpte: Martes 28 de Septiembre a las 12.00h CERREMOS LOS CIE's
El terror no descansa en el Centro de Internamiento para Extranjeros de Valencia.
Como sabéis cada último martes de mes nos estamos concentrando delante del CIE de Valencia para pedir el CIERRE SIN CONDICIONES de los Centros de Internamiento de Extranjeros.

Estaremos el Martes 28 de Septiembre a las 12.00h en Av/Dr.Waksman de Valencia (delante de la puerta azul del complejo policial donde está el CIE)
En el CIE de Valencia, a parte del hecho de que la existencia del mismo ya vulnera los Derechos Humanos, se vulneran los derechos fundamentales todos los días. Se vulneran derechos sobre todo contra los internos, pero también contra las familias y visitantes.

Si no puedes venir físicamente al acto, una labor FUNDAMENTAL es difundir tanto por e-mail como por las redes sociales estos actos.

¡¡EXIJAMOS EL CIERRE INCONDICIONAL DE LOS CENTROS DE INTERNAMIENTO DE EXTRANJEROS!!

dilluns, 20 de setembre de 2010

Como siempre


"Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses, (660 en realidad)
la matusalénica edad no se te nota cuando,
en el instante en que vencen los crueles,
entrás a averiguar la alegría del mundo.
Y mucho menos todavía se te nota
cuando volás gaviotamente sobre las fobias
o desarbolás los nudosos rencores.

Buena edad para cambiar estatutos y horóscopos,
para que tu manantial mane amor sin miseria,
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás linda.
Y estés linda.

Casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades
ya que te van a rodear como ángeles o veleros.

Es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y los cachorros extraviados
y los bichitos de San Antonio
y las cajas de fósforo
te consideren una de los suyos.

De modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto con tus felices
cumpledías.
Acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo fuiste desgraciada,
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu bienaventuranza.

De todos modos para vos no es novedad
que el mundo,
y yo,
te queremos de veras.
Pero yo siempre un poquito más que el mundo."
Como siempre
Mario Benedetti

¡Muchas felicidades mamá!

Tu cuadro de Monet

Gracias a la "señorita de las margaritas mágicas" por las recomendaciones y al señor Labordeta por cantar a la libertad.
Por cierto, hoy es el día de la libertad de expresión del pensamiento.

divendres, 17 de setembre de 2010

No sonreír es como dejar de regar las plantas

Acorto la semanita de incertidumbre para aprovechar la obra del otro artista que descubrí este pasado fin de semana. Ocurrió buceando entre los libros de la tienda del Caixa Forum.
En realidad se trata de una pareja de artistas: Philippe Lechermeier y Rébecca Dautreme, autores de los textos e imágenes del libro “Princesas olvidadas o desconocidas”. Es un libro ilustrado de forma preciosa lleno de detalles y de textos como el siguiente, que lo aprovecho en un día como hoy para felicitar a la “señorita de las margaritas mágicas”:

Confidente
Acompaña siempre a la princesa.
Corrige, aconseja y consuela.
Alma gemela o amiga del alma, comparte con ella
los momentos más intensos, así como la rutina cotidiana.
Es toda oídos cuando está triste, es su mano derecha en los negocios y su hombro, si recibe un duro golpe. Está al tanto de todos sus secretos, todos sus misterios, todas sus intrigas.
Más que una simple dama de compañía,
la confidente es su mejor amiga.
Se dice de ella que recoge las confidencias,
como quien recoge flores.
¿Para hacer un ramillete?


No sé muy bien si declararte princesa o confidente, quizá seamos mitad y mitad. Señales de nuestra media vida… ;)

¡Felices ilusiones para los 28!

dimecres, 15 de setembre de 2010

Carta oberta a la solidaritat

"Per als acorralats per la fam i la misèria, per a aquells a qui tot els ha sigut negat, negar-los un paper que els identifique és l´última de les humiliacions. Ja hi ha massa humiliació al món. Contra ella i a favor de la dignitat, papers per a tots, que cap home o dona siga exclòs de la comunitat humana”
José Saramago

dimarts, 14 de setembre de 2010

Richard Estes

El fin de semana varias buenas excusas me llevaron a Madrid. Y entre otras cosas, he vuelto hechizada por tres artistas: uno aún no puedo revelarlo (me permito una semanita de incertidumbre), otro ya debe saber quién es ;), al tercero sin embargo, ni las sorpresas ni la privacidad me impiden sacarlo del Cráter.
Richard Estes es un pintor hiperrealista americano, y hace cosas con el pincel como las de la imagen o éstas. Me encanta la sensación urbana, colorista, llena de reflejos y de vida cotidiana. (Hay alguna cosilla suya en el Thyssen)

divendres, 10 de setembre de 2010

Canciones saludables

Esta mañana leía esta noticia:

"La canción justa en el momento justo. Por la mañana, los gorgoritos de Gloria Gaynor sobre las notas de I will survive podrían realmente ser buenos para la salud. Como alternativa, van bien también los Pink Floyd. Lo dice un estudio de la Caledonian University of Glasgow que ha lanzado un proyecto trienal de musicoterapia para seleccionar las canciones que son buenas para la salud, para adoptarlas en pacientes afectados de cambios de humor y depresión. Junto a Gaynor, asciende también Louis Amstrong que canta What a wonderful world y Confortably Numb de los Pink Floyd. «El impacto de una canción en una persona – explica el coordinador del proyecto Don Knox – va más allá de lo que se piensa, tanto que un tiempo veloz puede levantar el ánimo mientras que uno lento puede hundirlo». De esta forma, el proyecto, financiado por el Engineering and Physical Sciences Research Council, valorará melodías, tonos y estructuras de miles de piezas, a la búsqueda del mix de notas más saludable, descartando aquellas que “dañan gravemente la salud”.

Un primer ranking “negativo” existe ya. Si se tiene alguna enfermedad, sugieren los investigadores, mejor evitar Cigarettes and Alcohol de Oasis o Everybody Hurts de REM. Sólo los títulos ya pueden despertar sospechas y, por tanto, mejor mantenerse alejados de Cardiac Arrest de Madness."


No sé, a mí Oasis y REM me molan igual... Pero también me gusta Ismael Serrano, que según la "señorita de la bufanda naranja" es un agonías bajonero (eso es porque no ha estado en la última gira en la que se hizo monologuista...).
Ahora mismo, creo que si me tengo que animar me quedo con Camals mullats de La Gossa Sorda y si me apetece estar triste Firenze de Ivan Graziani. ¿Alguna sugerencia?

Esta tarde, mañana y pasado me toca escuchar cosas como éstas... :)

Me hubiese gustado dejar los links en el Spotify, pero desde aquí no tengo acceso :(

Por cierto, fecha capicua a pares y hora capicua también. ¿Qué enfermedad se corresponde a la obsesión por los números?...

dimecres, 8 de setembre de 2010

ADRIÁTICO - Día 4

Zagreb-Plitvice (137km)

Nos permitimos descansar pero Zagreb nos esperaba con el sol encendido. Cargamos las maletas en el coche y paseamos por el centro hasta que dimos con un rinconcito donde desayunar. El Velvet es un local variado: mesitas de café parisino en la umbría de la calle, capuccino ilustrado de café fiorentino, strudel de cereza y tartas de manzana de café vienés, galería de arte de local londinense y todo mezclado: ¡muy recomendable! (aunque un poco difícil de relocalizar).
En Zagreb, pasamos de subir en funicular (mucho menos fashion que el de Ljubljana pero quizás con más encanto vintage) y nos pegamos un paseito colina arriba para rebajar el desayuno. Llegamos a la torre Lotrščak justo a tiempo para disfrutar un ratito de las vistas de la ciudad desde arriba y bajar al piso intermedio a mediodía, cuando un señor heavy de la cabeza a los tobillos (porque más allá calzaba unas Nike) disponía la carga en un cañón y efectuaba un disparo (los guiris, aún más guiris que nosotros, acojonados… y nosotros, descojonados, valencians que som…). Así (el señor heavy-pijo no creo que exista desde entonces) se ha hecho todos los mediodías desde que un tiro de ese cañón cruzó el río Sava y aterrizó justo en un plato de pollo preparado para el Pachá en el campamento turco situado al otro lado del río, éste quedó tan sorprendido que prefirió no atacar a una ciudad con tanta puntería y así, Zagreb escapó a la invasión turca. En el acceso a la torre quedaban aún indicadores con los sistemas de intervalos de alarmas acústicas que alertaban a la población ante ataques durante la Guerra de los Balcanes, curioso a la vez que espeluznante.
Al bajar, recorrimos el casco viejo, o mejor dicho, los cascos viejos, ya que Zagreb es en realidad la fusión (desde el s. XVII) de dos ciudades enfrentadas: Kaptol y Gradec. (No voy a contar la historia, pero es curiosa). Vimos plazas, iglesias diferentes como la de sv. Marka (con el tejado de colores) o la de la Puerta de Piedra que estaba abierta en un pasadizo en una curva (imaginad que bajo un Portal de la Valldigna un poco más prolongado hubiese un altar en un lado de la acera y bancos de madera en el otro, y todas las paredes estuviesen llenas de plaquitas de agradecimiento a la Vírgen de turno en lugar de pintadas anti-Bush), la Catedral (con sus andamios), el Sabor (Parlamento) y el triste Museo de la Ciudad. Esto último sólo algunos, porque el “señor del parquet dulce” y el “señor de las estrellas viajeras” se dedicaron a degustar la cerveza croata en una terracita muy agradable mientras se perdían una interesante exposición sobre el pasado comunista de la ciudad.
Y de ahí llegamos a comer al Tip Top, un restaurante: a buen precio, de comida típica y lleno de zagrebíes. A buen precio si no te cuelan una bandeja de prsut (jamón ahumado dálmata) y queso de Pag de la que podría comer todo un autobús del Imserso. De comida tan típica como un arròs negre croata. Y de gente tan zagrebí como todos los que tenemos a la “Loli” en español como guía espiritual. Pero bueno… momento níspero superado. Sobretodo gracias al impresionante musical que, de forma espontánea, protagonizamos con la camarera: "It´s raining coke, Hallelujah…".
Se hacía necesaria una siesta y fuimos a la búsqueda del parque con césped y sombra adecuado. Y cuando lo encontramos, todos durmieron menos el “señor del parquet dulce” que leyó un interesante libro sobre la participación ciudadana en el urbanismo actual (muy indicado como libro de viaje, sí señor, jajaja) y una redactora que se dedicó a hacer fotos a cualquier cosa o ser viviente.
Nos quedaba un largo camino por carreteras secundarias hasta el que pensábamos que iba a ser el peor alojamiento de los previstos y al que ni Marta ni Antonio sabían llevarnos, así que nos pusimos en ruta.
Y sólo nos perdimos un poquito, nos encontramos con uno de los grupos que había compartido restaurante con nosotros, se nos cruzó un zorro y aparcamos en una casa que se llamaba igual pero estaba en otro pueblo que se llamaba igual… :S
Pero cuando la encontramos flipamos. La Sabijak House no era la habitación para seis que habíamos contratado por 14€/persona. Era una buhardilla de una casa en la campiña con un salón con cocina, un dormitorio triple, otro cuádruple, un baño enorme, y otra habitación doble con baño privado… y una terraza con vistas a la montaña, sillones de mimbre y un billar (sin monedas!). Cuando ya nos habíamos acomodado, y todavía flipando, nos bajaron un poco de las nubes cuando nos dijeron que la doble era para otra pareja, que resulta que eran andaluces, y cuando nos dimos cuenta de que nuestra ducha no tenía agua fría, pero nos lo arreglaron durante la noche, ya que nadie quería perderse el ¿placer? de ducharse encorvado o sacando la cabeza por un lucernario disfrutando de las vistas (es lo que tienen los techos abuhardillados…) La familia encantadora, nos recomendaron insistentemente un sitio para ir a cenar (Degenija) y al final hicimos bien en fiarnos, porque los que tenían aún hambre se pusieron las botas con unas pizzas tamaño jumbo… El resto nos tomamos una sopita y un Alkem que la “señorita de la bufanda naranja” nos suministró cual camella.
Teníamos una linterna, toallas, una pradera enorme, oscuridad absoluta y un cielo impoluto. Y una noche de Lágrimas de San Lorenzo que disfrutar.

dimarts, 7 de setembre de 2010

Nits i somnis de foc i natura


Semblava que l'estiu arribava a la seua fi. Alçar-se a hores massa primerenques per anar a treballar es convertia en obrir els ulls amb la nit, i anar veient l´alba mentre conduïa camí de la feina.
Però hui, en aquesta foscor, el més trist de l'estiu s'ha fet present. Des de la meua finestra podies veure cremar la serra. De vegades els somnis es fan realitat, per molt que ho vulgues evitar. I a vegades també, t'agradaria haver mantingut la boca tancada.

La foto l´ha feta hui Maikel Estepa a la serra d´Ontinyent/Agullent.

diumenge, 5 de setembre de 2010

Chie-chan e io

“Sì, anch´io ho la sensazione che le cose si stiano muovendo” dissi. “Tu, Chie-chan, dove pensi che si stia dirigendo questa corrente?”

“La cosa interessante è proprio che non si sa. Come quando si fa il surf” disse Chie-chan. “Io non lo practicavo, guardavo solo, ma guardare mi piaceva. E a forza di guardare, un po´ cominci a capirne. Per esempio, quando sei abbastanza esperta, riesci, entro certi limiti, a prevedere quel pomeriggio quali onde verrano. Però il punto debole degli esseri umani è che, continuando a fare questa vita da surfisti per diversi anni, subentra la routine, e allora quasi tutti cominciano a paragonare il presente con il tempo di quella volta, le onde di quel certo giorno, convinti di conoscere ormai a perfezione le onde. A quel punto si fanno male, si pentono, tornano a farsi male, e così via, tante e tante volte. È un errore in cui cadono in molti. Non si accorgono che girano sempre intorno allo stesso punto. Io credo che sbaglino… Pensare che ogni onda è diversa è più importante che riconoscere le onde che si assomigliano. Analizzare le condizioni del tempo è indispensabile, bisogna farlo, ma è molto presuntuoso pensare che esistano condizioni atmosferiche, onde, che siano uguali ad altre. Ammesso che ci siano delle cose uguali, esistono solo dentro di noi e non nel mondo esterno. Con questo non sto cercando di esaltare la grandezza della natura, per niente. Non solo la natura, anche tutte le altre cose sono di volta in volta un po´ diverse, ma per l´uomo è tutto troppo grande, la vastità gli fa paura, e allora tende, per sentirsi più sicuro, a irrigidire tutto negli schemi di ciò che conosce.”


“Credo di aver capito quello che vuoi dire” dissi. “Allora, cerchiamo di salire sull´onda senza pensare a niente.”

"Chie-chan e io"
Banana Yoshimoto

dissabte, 4 de setembre de 2010

ADRIÁTICO - Día 3

Ljubljana-Zagreb (140km)

Otro día amaneció. Esta vez despertamos en Ljubljana. Abrir los ojos, ver el sol por la ventana, remolonear, sonreír… Y ganas de desayunar, porque aparecimos todos puntuales. Volvimos a cargar las maletas y nos fuimos, esta vez en coche, hacia el centro. No fue fácil aparcar: huyendo de la zona azul caímos en una trampa. Quedé atrapada, "S" intentó mi rescate y tras muchos esfuerzos conseguimos liberarnos sin sufrir ninguna consecuencia. Uff... ¡aún siento la tensión!
Encontramos la terraza de una cafetería: cappuccino y caffé-latte al solecito (sin nada que masticar... ¡una lástima!), aunque ese solecito dulce pronto se tornó en una ardiente tortura. Y nos pusimos en marcha.
Callejeamos, los chicos hicieron la compra frutícola en el mercado, buscamos una fuente que estaba delante de nuestros ojos, nos subimos en un funicular muy moderno y brutalista y llegamos al Castillo de Ljubljana. El castillo en sí no era nada espectacular, pero los pequeños detalles de la restauración nos hicieron enloquecer hasta el punto de meter las narices donde igual no tocaba y besar alguna puerta y crear expectación entre los otros turistas. La bajada la hicimos paseando por el bosquecillo que rodeaba al castillo y las callejuelas de la parte rampante (me mola como suena… “parte rampante” :) de la ciudad. Al llegar a la parte baja, una pájara se apoderó del “señor del parquet dulce”. Conseguimos que lo soltase con naranjas y chocolate.
Y seguimos callejeando por la ciudad hasta que encontramos dónde comer. En el Sokol, la “señorita de los canguros imprevisibles” se tomó una sopa servida dentro de un pan, y comimos stag steak with porcini mushrooms sauce y deer medallions with mahaleb-cherry sauce (ahora que ya hemos vuelto sabemos que stag-cervo es ciervo y deer-capriolo es corzo, porque para nuestro inglés los dos eran ciervos y para mi italiano, lo primero era ciervo y lo segundo cabritillo).
Y más paseíllos bajo el sol hasta dar con una placita recóndita donde tomar un café sustitutivo de la siesta mientras el “señor del parquet dulce” se sentía atracado a punta de pistola y un niño rubio se reía como sólo saben los niños.
Una vez que la “señorita de los canguros imprevisibles” volvió con un pez en el bolso, pusimos rumbo a Zagreb. Entrábamos en Croacia y salíamos de la Zona Euro.
Con mucho sigilo pasamos la frontera con una longaniza y más chocolate sin declarar, y en un ratito llegamos a la capital siguiendo las instrucciones de Marta (sí, chica, aunque no viniste te tuvimos presente todo el viaje… Aunque he de confesar que a veces te cambiábamos por Antonio…). Desde que encontramos el fin de la zona de circulación rodada hasta que llegamos al hotel pasó un buen rato y es que conseguimos aparcar bien pero en zona azul y el hotel estaba en zona peatonal (más céntrico hubiese sido dormir en la catedral).
Como si de una misión especial se tratase, nos dividimos por equipos. Necesitábamos un equipo de conductores, otro de intérpretes (inglés e italiano, por si las moscas…) y otro de gente con pasta y ganas de gastar dinero. La división quedó así: equipo de conductores, el “señor de las estrellas viajeras” a cargo del Clío y “S” a cargo del Punto; equipo de intérpretes, la “señorita de la bufanda naranja” por el inglés y el alemán y esta redactora por el italiano y el plano; equipo de vividores, el “señor del parquet dulce” con su tarjeta sin comisiones y la “señorita de los canguros imprevisibles” por la facilidad para convencerla de que se coma un helado. En la esquina de las calles que unían nuestros coches nos separamos los tres equipos, cada uno con una tarea: el de conductores, quedarse junto al coche por si venían a multarnos por no haber pagado la zona azul; el de intérpretes, encontrar el hotel y preguntar si tenían aparcamiento o dónde nos recomendaban dejar los coches; el de vividores, conseguir Kunas, porque no teníamos ni una, en un cajero y cambio para las maquinitas de la hora. Aunque cuando nos volvimos a reunir cada uno con su parte de misión cumplida, echamos unas cuentas rápidas (sin Excel) y los dejamos en un garaje.
El equipo de las intérpretes ya habíamos echado un ojo por fuera a lo que iba a ser nuestro alojamiento: los apartamentos Lessi. Lo que habíamos leído en los comentarios de la gente pintaba mucho mejor que lo que habíamos vislumbrado. El sitio estaba metido en un patio-callejón con aspecto napolitano. Pero al callejón se accedía desde la plaza principal de la ciudad (lo encontramos de purísiiiima casualidad). Al final, una vez dentro de las habitaciones, se nos cayeron todas las desilusiones que habíamos generado en un rato... el sitio era chulísimo :)
Y tras descansar un ratillo, paseamos el centro de Zagreb hasta que encontramos el Agava, el sitio de los mejores risottos alla zucca ed il tartufo del mundo mundial, y yo va y me lo pido de espárragos y gambas... jeje Realmente el sitio tenía mucho encanto, con terrazas aterrazadas (redunda, redunda) velitas, camareros simpáticos, comida buena y pocas kunas. Mientras callejeábamos vimos un ambientillo muy chulo de calles peatonales llenas de terrazas con sofás llenos de gente tomando copas llenas de alcohol. Y nos pasamos la cena disfrutando de ella y de lo que nos esperaba. Pero parece que la gente disfrutaba más durmiendo, porque cuando fuimos a tomar nuestra copa en nuestro sofá en nuestro trocito de calle, ya no quedaba nada del ambientillo... En fin, nos lo tomamos en el Enigma con más relax. Y más sabiendo que el "señor de las estrellas viajeras" dispone de una cadena de farmacias por el mundo que ponen a señores muy desgraciados en los escaparates.
Y ya nos fuimos para el apartamento, dejando unos minutos balconeros para soñar que estábamos dentro de Delicatessen aunque Júpiter reapareciese para demostrarnos que nos vigila.

divendres, 3 de setembre de 2010

Desde Acción contra el Hambre



Esta carta será enviada a las delegaciones de la O.N.U en Estados Unidos, Canadá, Francia, Reino Unido y España. Para unirte, firma aquí.

"Me uno a la petición de Acción contra el Hambre para que los líderes políticos mundiales concentren sus esfuerzos en acabar con las muertes relacionadas con el hambre, y que la desnutrición infantil se convierta en una prioridad.

Cada año la vida de 19 millones de niños está amenazada por la desnutrición aguda severa. Sin embargo se estima que tan sólo el 3% de ellos recibe tratamiento. La desnutrición aguda severa tiene cura: sabemos como combatirla y contamos con los medios necesarios para tratar la enfermedad. Con una importante inversión en los modelos ya probados por Acción contra el Hambre, podríamos incrementar nuestro impacto reduciendo la brecha de niños que quedan sin tratamiento, lo que nos permitiría salvar la vida de cerca 5 millones de niños cada año.

Además sabemos, y es hoy por hoy una realidad ampliamente aceptada, que toda inversión en nutrición infantil tiene un altísimo impacto durante el “nicho de oportunidad” que representa el periodo entre el pre-embarazo y los dos años de edad del niño. Priorizar la nutrición infantil tendrá un altísimo retorno de inversión: una nutrición adecuada será imprescindible para evitar daños irreversibles, preparando el camino de lo que serán vidas sanas y productivas, promoviendo el desarrollo económico de las naciones a largo lazo.

No habrá un mejor momento para los gobiernos que la cumbre de la Naciones Unidas para la revisión y seguimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, para renovar y reforzar su compromiso con la nutrición infantil. La lucha contra la desnutrición aguda es un objetivo crucial y existen tratamientos que pueden traer consigo un avance muy significativo en la reducción de muertes por desnutrición. Les pido a mis representantes que presten todo su apoyo a las intervenciones de prevención y tratamiento de la misma. ¡El hambre tiene solución!"