dimecres, 24 d’octubre de 2012

La otra luna

La otra luna
"Los astronautas no fueron los primeros en llegar.
Mil ochocientos años antes, Luciano de Samosata había visitado la luna.
Nadie lo vio, nadie lo creyó; pero en lengua griega, él lo escribió.
Allá por el año 150, Luciano y sus marineros se echaron a navegar desde las columnas de Hércules, que estaban donde ahora está el estrecho de Gibraltar, y una tormenta atrapó la nave y los subió al cielo y los arrojó a la luna.
En la luna, nadie moría. Los viejos muy viejos se disolvían en el aire  Los luneros comían humo y transpiraban leche. Los ricos vestían ropas de cristal; los pobres, ropa ninguna. Los ricos tenían mucho ojos y los pobres, uno o ninguno.
Los luneros veían, en un espejo, todo lo que los terrestres hacían. Mientras duró la visita, Luciano y sus marineros recibieron, día tras día, las noticias de Atenas."
La otra luna
Los hijos de los días
Eduardo Galeano