dilluns, 6 de desembre de 2010

Sto arrivando!

Estos días los dediqué a proyectar una escuela de danza en Rifredi, a catar vinos en el Nabucco, tomar cafés cerca de San Marco o a pintar en las mesas con vino peleón del Ghibellino Persiano; también hice un hueco para visitar los Uffizi, escaparme un día a Bologna, escuchar coros navideños en la capilla de Sangallo y ver alguna peli italiana al calor de casa. Eran días de mucho frío. Y ya han pasado cinco años.
Hoy vuelvo de nuevo, si los controladores aéreos tienen la delicadeza de permitírmelo. Firenze, torno a casa!