divendres, 6 de setembre de 2013

300

Teclear y borrar, teclear y borrar, teclear y borrar.
Y así pasa este día lluvioso. En blanco. Como el cielo.
La lluvia cae suave e incesantemente y no sé qué escribir.
Mi inspiración anda como las conversaciones de ascensor.
Y sólo consigo teclear y borrar.

Estas trescientas letras se salvan hoy como mero testimonio del intento de contar algo interesante.