diumenge, 28 de novembre de 2010

Día de cine

Literally y figuratively, ayer fue un día de cine. La lluvia y el frío, que ya no parece tanto de otoño, invitaban a cocinar risotto, meterse en una sala y dejarse llevar por una película, o por dos (unas mejores que otras), y luego quedarse en un sofá, a disfrutar del momento.

Y hoy, con la ventana abierta, vuelvo a oir latas bailar.