dimecres, 25 d’abril de 2012

El profesor

El Rey Mago que pasó por Durham también me dejó este libro (y un calendario y una falda súperbonita y una chapa que se perdió en Soria :( ). 

Frank McCourt, autor de Las Cenizas de Ángela y premio Pullitzer, narra sus peripecias como profesor de Literatura en institutos norteamericanos. Y en este momento de mi vida viene muy bien escuchar este tipo de anécdotas. Tras pasar por el instituto, también veo que la sociedad que muestra el libro no es como la nuestra, pero tiene necesariamiente algunos puntos en común.

"Cuando están reunidos bajo un mismo techo tres mil adolescentes inteligentes, toda precaución es poca. Siempre están tramando algo. Es su deber."

"Que les dejaran sentarse al sol, maldita sea, y nada más. Pero el mundo no se lo permitía, porque no  hay nada más peligrosos que dejar que los vejestorios se sienten al sol. Podrían ponerse a pensar. Lo mismo pasa con los chicos. Hay que tenerlos ocupados, porque de lo contrario pueden ponerse a pensar."


I hui no oblides que quan el mal vé d'Almansa a tots alcança...   
Moltes activitats interessants aquesta setmana a les què les meues obligacions acadèmiques no em permeten assistir :(