dijous, 12 d’abril de 2012

#holadictadura


¿En serio? ¿Atentado a la autoridad? ¿Organización criminal? ¿Las asociaciones contra el aborto que convocan manis por internet también serán organizaciones criminales? 

¿Y cómo hay que llamar a quien destroza cada día un derecho fundamental? 

Cada día un poquito más cabreada.

2 comentaris:

El Sudaca Renegau ha dit...

Me solidarizo. Lo malo de los gobernantes malos, es cuando han sido elegidos por la mayoría. Porque esto habla más de los electores que de los elegidos. Pero ya estarán reflexionando.
Le dejo un fragmento del capítulo 10 del principito:
-Quisiera ver una puesta de sol… Tenga la bondad… Ordénele al sol ocultarse…

- Si ordenara a un general volar de una flor a otra como una mariposa, o escribir una tragedia, o convertirse en ave marina, y si el general no ejecutara la orden recibida, quién estaría en falta, él o yo ?

- Sería usted – dijo con firmeza el principito.

- Exacto. Debe exigirse de cada uno lo que cada uno puede dar – prosiguió el rey. – La autoridad se fundamenta en primer lugar en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, hará la revolución. Yo tengo el derecho de exigir obediencia porque mis órdenes son razonables. [Tengan cuidado en Uropa. Esto lo digo yo]

- Y mi puesta de sol ? – recordó el principito, que nunca olvidaba una pregunta una vez que la había formulado.

- Tu puesta de sol, la tendrás. Yo la exigiré. Pero esperaré, con mi ciencia de gobernante, que las condiciones sean favorables.

- Cuándo será eso ? – se informó el principito.

-Hem! hem! – le respondió el rey, que consultó primero un gran calendario, – hem! hem! será a eso de… a eso de… será esta tarde a eso de las siete horas cuarenta ! Y ya verás cómo soy obedecido."

Rajoy ordena tirarse al mar. ¿Qué harán?

Raquel* ha dit...

Pues lamentablemente, estoy convencida de que seríamos más los que caminásemos hacia el acantilado que los que intentásemos empujarle a él.
Estado de ciegos en el que vivo a pesar de las metáforas de Saint-Exupery, vigentes casi un siglo después.