dilluns, 23 de novembre de 2009

La casa melliza

"Eran los dos jóvenes. Eran los dos profesionales. Eran independientes. Vivían juntos. ¿Cuántas historias empiezan igual? Querrían no acabar igual. Necesitaban un lugar con sus despachos profesionales separados, con sus dos accesos y direcciones distintas. Sus vidas divergerían, los viajes de trabajo los separarían. Su dormitorio a veces es individual, a veces es común, a veces engañarían a su pareja. Comer y cenar los fines de semana es el único momento en común, a veces... Querían mostrar al otro su propia independencia."

Soriano y Palacios
Europan 6. Viviendas Urban-Galindo. Seis reflejos.

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