divendres, 3 de juliol de 2009

3 de julio

Hoy se cumplen tres años del lamentable accidente en la Línea 1 del metro de Valencia. La Asociación de Víctimas del Metro ha previsto varios actos para seguir exigiendo responsabilidades. A la mensual cita en la plaça de la Verge, se unen los siguientes:
Cuando esto ocurrió, yo estaba en Firenze. Me avisó la "signorina della camomilla umbria". Lo habían dicho en la radio. Y me pasé el día intentando localizar a un montón de gente. Saber que tienes tantos familiares y amigos que cogen esa línea habitualmente y estar tan lejos te crea una ansiedad que, afortunadamente, no he vuelto a experimentar. Afortunadamente también, todos ellos estaban perfectamente, aunque hubo algunas confusiones que me hicieron recibir el pésame por mi tía y por mi prima varias veces al volver. Con el tiempo me enteré de alguna víctima conocida. También con el tiempo, el silencio en el metro al pasar por aquella curva, las mujeres santiguándose al subir, los convoyes visibles en València Sud, los adolescentes morbosos que se asomaban a ver si se veía algo; fueron desvaneciéndose. Pero poco ha cambiado en esa línea y mucho en la mente de los usuarios. Cada vez que el metro se para, que se va la luz, que frena un poco bruscamente; se percibe una angustia en los viajeros que antes no estaba. Esas 43 personas no volverán, pero sus familiares y mucha más gente sigue luchando para que no hayan más despedidas involuntarias.