dimarts, 24 de març de 2009

Tampoco me arranco a volar

Al final la tarde de ayer puedo considerarla como aprovechada. Hoy tampoco me he levantado al son de "Un día perfecto" de La Habitación Roja (mi tono de alarma en el móvil), pero no ha sido tan desastroso como el lunes. Y la mañana me ha cundido, y la tarde está dando también bastante.
Ayer por la tarde me pregunté qué necesidad tenía yo de preguntar cosas que realmente no quiero saber; pero claro, lo hice después de que me respondiesen... así que otra sensación de cuchillazo. Pero ésta me la he buscado yo.
Y hoy tengo la impresión de que he dejado pasar a una persona interesante. Seguramente sea sólo una impresión, porque con tantas horas sola mi imaginación tiene mucho poder y cuando llaman a tu puerta, abres y es un chico supermono hablándote de cosas que te interesan, pero no sabes porqué lo echas en seguida, aunque sea con buenos modales y tu sonrisa perpetua... Pues ya te montas una película que no creo que sea necesario contar por aquí. Y eso, que supongo que serán sólo las ganas de alguien; porque al pobre chico lo he visto tres minutos... ¿tendré que empezar a creer en flechazos?