dijous, 2 d’abril de 2009

Fuego mudo

A veces el silencio
convoca algarabías,
parodias de coraje,
espejismos de duende,
tangos a contrapelo,
desconsoladas rabias,
pregones de la muerte,
sed y hambre de vos.

Pero otras veces es
solamente silencio;
soledad como un roble,
desierto sin oasis,
nave desarbolada,
tristeza que gotea
alrededor de escombros,
fuego mudo.

Fuego mudo
Mario Benedetti