dimecres, 1 d’abril de 2009

La siesta

Me encanta la sensación de acurrucarme en el sofá después de comer e ir cerrando los ojos inconscientemente, volverlos a abrir descansada como si llevase horas así, mirar el reloj y ver que sólo han pasado veinte minutos desde que lo miré; sin saber en que instante pasé de ver la televisión a soñar.