dissabte, 5 de setembre de 2009

Realidad o ficción

Esta mañana tenía que asistir a un funeral. Después de un mes de agosto seco, sintiendo la lluvia únicamente durante una sobremesa empurdanesa; el día ha amanecido gris, otoñal, triste...
La misa se celebraba en la iglesia de una pedanía rodeada de huerta. Una pedanía en fiestas, como es normal en estas fechas. Y por un momento me he sentido en medio de un rodaje de Jeunet-Caro o incluso Burton.
A la tristeza de los familiares se unían la tristeza del cielo , la del color de las hortalizas apagadas por una luz gris, la del viento de tormenta y la de la imagen de las barreras dels bous al carrer vacías. Pero también se ha querido unir un macabro remolino de confetti que quedaba por el suelo de la cabalgata de ayer. El contraste ha sido demasiado cinematográfico. Lástima que no fuese sólo una película. D.E.P.
Al "señor de la monstruita tridimensional", si me lee, otro abrazo enorme.