dissabte, 31 d’octubre de 2009

El fuego

Desde pequeña le tengo un miedo tremendo al fuego, no sé cuál fue el origen de esta fobia pero sí que ha dado pie a varias de mis pesadillas. Realmente a lo que tengo miedo es a su carácter destructor, no a su vertiente lúdica... que ¡me encanta! (Falles, fogueres, dimonis, candeletes, traques i mascletaes...).
Ayer se hizo realidad una de esas pesadillas y se me quemó la vida. He perdido mis recuerdos: álbumes de fotos, cintas en Super8, trabajos de la carrera, proyectos, cartas de amor, todos mis vinilos y seguramente muchas más cosas que aún no he recordado. Había algo que ya olía a quemado desde hacía unos días pero un golpe de viento lo avivó. Quien provocó el incendio lo hizo involuntariamente. Y que le quede bien claro que ni le odio ni le guardo rencor.
Que quede bien claro también que no se me ha quemado la casa: esta entrada es una metáfora... Ha sido algo parecido pero trasladado al siglo XXI... Moraleja: ¡haced copias de seguridad!

Y recordad que esta tarde es la mani-procesión contra la corrupción. Yo iré de luto. Por la democracia y por mis recuerdos.