dimarts, 6 d’octubre de 2009

Viejos relojes

Nos dicen que los años deshacen los recuerdos.
Y que no hay días de gloria donde quepa el fracaso.
Y el amor es la huella en los días de lluvia.
Nos dicen que el futuro tiene veinte segundos.
Que el corazón no tiene puertas para el milagro.
Y no hay palabra eterna aunque sea de tus labios.

Y sin embargo todo: tus besos y tu espalda,
ese dulce reducto donde he muerto mil noches,
el beso más querido y tu vientre de nube.

Incluso los reproches del lunes por la tarde,
o el teléfono urgente que nunca contestabas,
ni siquiera el delirio de saberte con otro,

jamás me han permitido que olvidara tu nombre,
como nunca se olvida ese tictac del alma
cuando el reloj marcaba la hora de encontrarte.

Viejos relojes
Rodolfo Serrano