dissabte, 10 d’octubre de 2009

Pesadilla en el centro comercial

Anoche fui al cine. Un cine de estos enormes dentro de un centro comercial. La película empezaba pasada la medianoche y no se nos ocurrió otra cosa mejor para hacer tiempo que darle la vuelta mirando los escaparates. Es un centro comercial circular y, pasados unos grados del círculo, nos encontramos en un espacio desierto, muy oscuro y con olor a muerto (o a Fervasa). Las únicas luces eran las de los cochecitos que se mueven cuando les echas una moneda. Y el silencio. Roto repentinamente por la musiquilla infantil de uno de esos trastos, que en ese contexto sonaba muy diabólica, y por nuestras risas nerviosas.
Estábamos inmersos en la típica película de terror americana en la que al final sólo sobreviven los guapos. A mi sólo me venía una cosa a la cabeza: "Pesadilla en el parque de atracciones". Pero no me sonaba a peli... me sonaba a Los Planetas. Y éstos no gastan motosierras.